Señales
Hallazgo feliz. El último regalo sorpresa en la noche de mi cumpleaños. Entiendo que no fue casualidad el haberme encontrado ayer con Elvira en la Corredera. Me pregunta en un aparte por el origen del noctiluca de mi dirección de correo. Hace mucho que lo llevo incrustado, junto a mis iniciales (y no sólo ahí). “Sabes lo que significa, ¿verdad?”-me dice auscultándome con la mirada. Todo tiene sus porqués, que no motivos, y la remito a mi desatendido blog. Me invita entonces a escuchar la canción del nuevo trabajo de Drexler que despertó su curiosidad por el asunto. El tema es una verdadera delicia. Para los padres que son y para los que serán. Gracias, Elvira.
El azar, de nuevo, me devuelve con creces, en forma de luminosas señales, el polvo de nube que arojase al aire un buen día. ¿O será tal vez el mar quien me las traiga?
