¡Suerte para 2010!
Es mi manera de desearos a manos llenas a tod@s los que os asomáis por aquí, de forma puramente fortuita o deliberadamente cómplice, la gatuna fortuna: que los dioses nos alumbren en la zozobra tempestad de lo humano (que nos complicamos mucho para lo insignificantes que somos). Que en 2010 nos saluden deshechas las almohadas para desayunar; que sintamos la perplejidad del que contempla la vida como una feliz tentación a la que asomarse; que los genios regresen a las lámparas vacías y los espejos mágicos sean piadosamente mentirosos. Que nos traiga solitarias tertulias de tinta y canciones a media luz con las musarañas; consuelo en las penas de amores y para las astillas del alma; trenes a los que subirnos a transitar la emboscada senda del otro y habitar en un mundo más justo y cercano. Que sea un año preñado de instantes, efímeros o eternos, por los que haya merecido la pena llegar hasta esta página del cuento.
Salud, besos y albricias para estrenar década.
